El acoso escolar no es un conflicto puntual entre iguales, sino una forma de violencia que se caracteriza por la intencionalidad, la persistencia en el tiempo y el desequilibrio de poder.
Su impacto trasciende el ámbito educativo y alcanza de forma directa la salud física, emocional y social de niñas, niños y adolescentes, lo que sitúa su detección y abordaje en el ámbito sanitario como una responsabilidad ineludible.
En este artículo se analiza el acoso escolar como factor de riesgo biopsicosocial, integrándolo en la práctica clínica pediátrica y destacando el papel de la atención primaria en su identificación precoz, intervención y coordinación con el entorno familiar, educativo y comunitario.
Porque en el acoso escolar, como en la vida, lo más difícil no es siempre ver el muro, sino haber percibido a tiempo cómo se estaba construyendo.
“Sin consideración, sin piedad, sin vergüenza,
me han construido un gran muro, alto y sólido…”
— Konstantinos Kavafi