Posicionamiento de la Alianza Española de Sociedades Científicas Enfermeras

La Alianza Española de Sociedades Científicas Enfermeras (ALESCE) considera necesario fijar una posición clara, compartida y públicamente responsable ante los documentos, propuestas y hojas de ruta que en  los últimos meses se han venido planteando en relación con la implantación de las especialidades enfermeras y la organización de los cuidados en El Sistema de Salud de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

Este posicionamiento no responde a un interés corporativo ni a la defensa de parcelas profesionales aisladas. Responde a una preocupación profunda por el modelo de cuidados que se está consolidando, por el riesgo de reproducir esquemas medicalizados ya superados, y por la oportunidad perdida que supondría implantar las especialidades enfermeras sin un verdadero cambio de paradigma.

  1. Un problema de modelo, no de ordenación técnica.

ALESCE constata que muchos de los documentos analizados parten de un enfoque excesivamente patogénico, agudocéntrico y estructural, en el que el cuidado aparece subordinado a la lógica del proceso clínico y no reconocido como eje vertebrador del sistema sanitario.  El  énfasis  reiterado  en  la  patología, la fase aguda, la derivación y la organización jerárquica de servicios desdibuja la aportación específica de la Enfermería como disciplina científica del cuidado. Conceptos como calidad asistencial,  continuidad o educación sanitaria aparecen descontextualizados, vaciados de contenido enfermero y utilizados como categorías genéricas, cuando son  precisamente el núcleo histórico, epistemológico y práctico de la profesión.

No revisar este marco supone el riesgo de reproducir un modelo que utiliza a las enfermeras especialistas como recurso operativo, pero no reconoce ni despliega su potencial clínico, comunitario y social.

  1. Complejidad de cuidados: el criterio que debe ordenar el sistema.

ALESCE defiende que la organización de los cuidados no puede seguir basándose exclusivamente en dispositivos, niveles asistenciales o episodios clínicos, sino en la complejidad real de las necesidades de las personas, las familias y las comunidades.

La complejidad no se limita al proceso agudo ni al entorno asistencial. Se expresa también de forma sostenida en la cronicidad, la fragilidad, la salud mental, la infancia vulnerable, la salud laboral, la salud sexual y reproductiva, el envejecimiento, la exclusión social  y  las  transiciones  vitales.  En  estos  contextos, el cuidado no es episódico ni accesorio: es continuo, relacional y determinante para los resultados en salud.

Por ello, ALESCE sostiene que la especialización enfermera es una respuesta necesaria a la complejidad del cuidado, no una fragmentación del sistema, ni un privilegio profesional. Allí donde la complejidad es estructural y no ocasional,  n o resulta aceptable ni seguro mantener modelos híbrid os basad os en la coexistencia permanente de profesionales generalistas y especialistas en  el mismo espacio asistencial.

  1. Todas las especialidades, un mismo principio.

Desde ALESCE se rechaza cualquier intento de enfrentar especialidades entre sí o de jerarquizarlas en función de su visibilidad institucional. Todas las especialidades enfermeras comparten un principio común: aportan valor cuando el cuidado requiere competencias avanzadas, continuidad y capacidad de liderazgo clínico.

En aquellos ámbitos donde la complejidad del cuidad o es inherente al dispositivo o al proceso asistencial, todos los puestos de Enfermería, incluso los vinculados a la gestión, deben ser de especialistas, garantizando así:

  • Continuidad de cuidados especializados 24 horas
  • Coherencia en los planes terapéuticos
  • Seguridad para las personas
  • Aprovechamiento real del capital formativo del sistema

Este planteamiento no es una reivindicación maximalista, sino una condición básica de calidad asistencial ya asumida por algunos servicios de salud autonómicos y por sistemas sanitarios de nuestro entorno.

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